Durante semanas, el tema circuló con titulares alarmistas: que “Hacienda controlará todos tus bizums”, que “cualquier pago entre particulares será fiscalizado”, o que “los bancos enviarán cada operación al detalle”. La realidad es más concreta y, sobre todo, más empresarial. El Ministerio de Hacienda y la Agencia Tributaria (AEAT) han tenido que aclarar públicamente el alcance de la reforma: desde febrero de 2026 las entidades financieras enviarán información mensual agregada sobre la facturación cobrada por empresarios y profesionales a través de Bizum o sistemas equivalentes. Las operaciones entre particulares quedan fuera de ese reporte específico.
En España, pocas cosas alteran tanto la rutina administrativa de un negocio como un cambio de calendario fiscal. Y eso es exactamente lo que ha ocurrido al cierre de 2025: se prorrogan para 2026 los límites cuantitativos que permiten seguir tributando por estimación objetiva (módulos) en IRPF, y se mantiene la continuidad en los regímenes vinculados de IVA. Pero, además, llega un matiz decisivo para miles de autónomos y pequeñas empresas: Hacienda habilita un plazo extraordinario hasta el 31 de enero de 2026 para renunciar o revocar renuncias a módulos y a determinados regímenes de IVA.
El calendario de adaptación a VERI*FACTU y a los Sistemas Informáticos de Facturación (SIF) cambia de forma relevante: la Agencia Tributaria (AEAT) ha confirmado una ampliación de plazos que desplaza la obligación efectiva a 2027, dando a empresas y profesionales un margen adicional para actualizar su software de facturación y sus procesos internos.


